El hombre, que repudió a los "pseudoambientalistas" y negó los riesgos de las explotaciones mineras, resultó ser un dirigente sindical de alto rango en la CGT y el PJ bonaerense, con vínculos políticos y gremiales en San Juan y, sobre todo, con "contactos y muy buena relación" con las compañías multinacionales que extraen oro y plata en la cordillera.