Riad Hijab, su familia y otros funcionarios de alto rango huyeron de Siria y anunciaron que se sumaban a la rebelión. El primer ministro declaró que abandonaba este régimen terrorista' y que lucharía por la libertad y la dignidad. Damasco informa del despido de Hijab, la deserción más importante del régimen de Bashar al Asad

El domingo por la noche, el funcionario, su familia, dos ministros y tres oficiales del ejército habían desertado y se habían refugiado en Jordania.
"El Ejército Sirio Libre [los rebeldes] les ayudó a cruzar la frontera. Ahora se encuentran en un lugar seguro, dentro del reino. Varios oficiales más de las fuerzas armadas también desertaron y llegaron a Jordania la pasada noche", sostuvo Jalid Zein al Abedin, miembro del opositor Consejo Nacional Sirio.
Ahora, “Hijab se dispone a ir a Doha, donde están reunidos los medios de comunicación internacionales”, explicó su portavoz, Mohamed Otri.
Poco antes, Otri afirmó que Siria atravesaba por "circunstancias terribles marcadas por los peores crímenes de guerra, de genocidio contra un pueblo sin armas".
Washington reaccionó por su parte con un cauto optimismo. “Tratamos de confirmar esas informaciones. Si son ciertas, estas deserciones serían una prueba suplementaria de que el régimen de al Asad se desploma”, informó la diplomacia estadounidense.