Mundo

  • La Casa Blanca intenta rebajar el volumen de los tuits del presidente que celebró la ruptura de relaciones de siete países del Golfo con el Doha.
  • El Gobierno de EE.UU. pidió este martes a los siete países que han roto relaciones diplomáticas con Qatar que rebajen las tensiones y resuelvan la crisis “de inmediato”, después de que el presidente Donald Trump insinuara que esa “línea dura” con el emirato es en parte fruto de su presión antiterrorista.

    Estados Unidos está en “estrecha comunicación” con sus aliados en la región y quiere ver esta crisis “resuelta de inmediato”, comentó a los periodistas en su rueda de prensa diaria el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.

     
     
    Sean Spicer

    Estados Unidos está en “estrecha comunicación” con sus aliados en la región y quiere ver esta crisis “resuelta de inmediato”

    Las declaraciones de Spicer se produjeron después de que Trump sugiriera, a través de Twitter, que apoya la medida contra Qatar tomada por siete países encabezados por Arabia Saudí y que su presión para cortar la financiación a los grupos terroristas está detrás de esa decisión.

    Según Trump, en su reciente viaje a Oriente Medio, líderes de países árabes señalaron a Qatar cuando él urgió a detener cualquier tipo de financiación a grupos terroristas de “ideología radical”.

    During my recent trip to the Middle East I stated that there can no longer be funding of Radical Ideology. Leaders pointed to Qatar - look!

     

    “Durante mi reciente viaje a Oriente Medio, declaré que ya no puede haber ninguna financiación a la Ideología Radical. Los líderes señalaron a Catar - ¡Miren!”, comentó Trump en su cuenta personal de Twitter.

    A continuación, en otro tuit, Trump afirmó que en su estancia en Riad los líderes árabes con los que se reunió le anticiparon que iban a adoptar una “línea dura” en cuanto a la financiación del extremismo y que todas las menciones “estaban apuntando a Qatar”, país que acoge la mayor base aérea de EE.UU. en la región.

    El mandatario también pareció insinuar que esa “línea dura” con Qatar ha sido en parte gracias a él

    El mandatario también pareció insinuar que esa “línea dura” con Qatar ha sido en parte gracias a él, al comentar que “es bueno ver” que su viaje a Riad “ya está dando frutos”. “!Quizá esto será el comienzo del fin del horror del terrorismo!”, enfatizó Trump.

    Mientras, la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Heather Nauert, trató de rebajar el volumen a los tuits de Trump, al asegurar que la relación con Catar es “sólida” y que Washington “sigue cooperando” con ese país. “Reconocemos que Qatar ha hecho grandes esfuerzos para detener la financiación de los grupos terroristas. Han hecho avances, pero les queda trabajo por hacer”, dijo hoy Nauert en su primera conferencia de prensa diaria.

    Qatar

    "Reconocemos que Qatar ha hecho grandes esfuerzos para detener la financiación de los grupos terroristas”

    HEATHER NAUERT

    Departamento de Estado de EE.UU.

    Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Baréinanunciaron este lunes la ruptura de relaciones diplomáticas con Qatar y ordenaron el cierre de las fronteras terrestres y del espacio aéreo y marítimo a los medios de transporte de ese país. Además de esos cuatro países, también han roto las relaciones con el emirato árabe independiente, Maldivas, Yemen y Libia.

    La ruptura se sustenta en la acusación al Gobierno qatarí, dirigido por el emir Tamim ben Hamad al Zani, de financiar a organizaciones consideradas terroristas, como el Estado Islámico, Al Qaeda y los Hermanos Musulmanes. No obstante, la escalada de tensiones esconde otros motivos. Varios expertos señalan que la crisis podría estar gestándose desde 1995, y el gas natural es la mejor explicación de esta larga disputa.

    Qatar ha rechazado las acusaciones al considerarlas “calumnias injustificadas”, y ha asegurado que “lucha contra el terrorismo y el extremismo”, mientras la comunidad internacional busca modos de poner fin a esta crisis diplomática.

    Jordania, Yemen y Libia cortan relaciones con Qatar

    Por su parte, el Gobierno jordano anunció hoy que va a reducir la representación diplomática del país en Qatar, debido a la ruptura. El portavoz jordano aseguró que “el Gobierno desea superar esta fase desafortunada y solucionar la crisis sobre unas bases sólidas que garanticen la cooperación de todos los países árabes para un mejor futuro para los pueblos” de la región.

    Jordania es un país aliado de los cuatro Estados que tomaron la iniciativa ayer y suele alinearse con las monarquías suníes conservadoras del golfo Pérsico y con Egipto.

    Después de las medidas adoptadas ayer por los cuatro países árabes, que incluyen el bloqueo terrestre, naval y aéreo sobre Qatar, el emirato se mostró abierto a solucionar la disputa con la mediación del emir de Kuwait. El jeque kuwaití Sheikh Sabah Ahmed al Sabah viajó hoy a Arabia Saudí, donde fue recibido por el rey saudí, Salman bin Abdelaziz, en el palacio de Al Salam en la ciudad de Yeda. Sheikh Sabah también habló con el emir de Qatar y le pidió que evitara cualquier tipo de escalada de tensión con los saudíes, a lo que accedió el dirigente qatarí.

    Además, los Gobiernos del Yemen y Libia aliados de Arabia Saudí y las Islas Maldivas cortaron también las relaciones con el emirato.

    Kuwait se postula como mediador del conflicto en el Golfo.

    EFE

  • Al menos doce personas han muerto y 39 han resultado heridas en el doble atentado perpetrado en Teherán.
  • Dos ataques casi simultáneos cuya autoría ha sido reclamada por el Estado Islámico han sacudido Teherán, la capital de Irán. Varios hombres han irrumpido en el parlamento y han abierto fuego en su interior mientras que otro grupo ha atacado el mausoleo del ayatolá Jomeini, al sur de la ciudad. Al menos doce personas murieron y 39 resultaron heridas, según los servicios de emergencia. Las fuerzas de seguridad lograron tras casi cinco horas controlar la situación en los dos lugares blanco de ataques.

    En los dos casos uno de los atacantes habría detonado cargas explosivas adheridas a su cuerpo. Se trata del primer ataque del grupo yihadista en la República Islámica.

     

    Aunque los servicios de emergencia no precisaron el ataque en el que perecieron las víctimas, los datos facilitados hasta el momento apuntan a que la mayor masacre fue cometida en el Parlamento. En el mausoleo, los medios oficiales informaron de la muerte de un empleado del recinto y de que cuatro peregrinos habían sufrido heridas.

    Los terroristas irrumpieron en ambos lugares con fusiles Kalashnikov, pistolas y explosivos, y en la asamblea llegaron a tomar varios rehenes. Se calcula que al menos ocho terroristas participaron en los ataques, algunos de los cuales se inmolaron, otros fueron abatidos por la policía y otros acabaron detenidos.

     

    Iran has of course been heavily been involved in Syria, sending aid and advisors, but until now the country had not seen IS style attacks

     
    Dos horas después de la toma del Parlamento, en pleno centro de Teherán, uno de los atacantes hizo estallar los explosivos que llevaba al verse rodeado por las fuerzas de seguridad, según la televisión estatal iraní. Las puertas del Parlamento se cerraron y no se ha permitido la salida ni a los diputados ni a los periodistas allí congregados, lo que ha aumentado la confusión en torno a lo acontecido.

    “Yo estaba dentro del parlamento cuando el tiroteo ocurrió.Todo el mundo estaba conmocionado y asustado.Vi dos hombres disparando al azar”, ha explicado a la agencia Reuters un periodista que pidió no ser nombrado.

    Poco después, se produjo otro ataque en el emblemático mausoleo del iman Ruholá Jomeiní, fundador de la República Islámica de Irán en 1979, en el que uno de los empleados del lugar falleció y cuatro peregrinos resultaron heridos, según la agencia Tasnim. Dos de los agresores, uno de ellos una mujer, fueron detenidos por las fuerzas de seguridad, mientras que otros dos se inmolaron durante el ataque.

    Un video de 24 segundos publicado por Aamaq, la agencia de noticias que utiliza el Estado Islámico, muestra apartentemente el asedio al parlamento iraní. La grabación muestra a un hombre armado y el cuerpo sin vida de un hombre tumbado en el suelo junto a un escritorio. Una voz en el video alaba a Dios y dice en árabe: “¿Creíais que nos iremos ? Permaneceremos, si Dios quiere”. Otra voz repite las mismas palabra, que parecen un lema utilizado por el fallecido portavoz de la organización Abu Mohammad al-Adnani, quien murió en Siria el año pasado.

     
     

    La organización yihadista rara vez publica declaraciones u otros tipo de material sobre sus operaciones en curso. El video apareció antes de que los medios de comunicación iraníes informaran que el asedio había terminado.

    Previamente a estos atentados, una célula terrorista fue desarticulada en el país y sus miembros detenidos, según fuentes oficiales. El Ministerio del Interior ha anunciado que celebrará una reunión de seguridad de emergencia. Las calles que conducen al parlamento en el centro de Teherán han sido cerradas y las autoridades han recomendado a los ciudadanos no coger el metro.

    Este tipo de ataques casi simultáneos en lugares altamente simbólicos en Irán son muy raros. Iran apoyan militarmente al régimen sirio en su guerra contra los rebeldes y el grupo yihadista Estado Islámico.

    El grupo extremista ha ampliado recientemente su campaña para reclutar a iraníes y difundir su mensaje a hablantes farsis, informa Radio Free Europe. A finales de marzo, la organización publicó un raro video en persa en el que pedía a la minoría sunita de Irán que se levantara contra el establishment iraní, dominado por los chiíes.

     

    El video fue considerado por los medios estatales de Irán como un “disparate” y un intento por parte del grupo de tapar sus crecientes pérdidas en Irak. Desde entonces, el Estado Islámico ha publicado cuatro números de su revista de propaganda, Rumiyah, en persa.

    Este suceso ocurre días después de que Arabia Saudí y otros países del Golfo anunciaran que rompían los lazos diplomáticos con Qatar por financiar al terrorismo y favorecer la agenda política de Irán, potencia rival del reino sunní.

    Primer ataque del Estado Islámico en Irán

    En mayo del 2014, el entonces portavoz y ministro de atentados del Estado Islámico, Mohamed al Adnani, emitió un comunicado insólito en el que decía que el EI se había abstenido de atacar en Irán a petición de Al Qaeda. En aquel momento, el líder de AQ, Ayman al Zawahiri, estaba intentando una reconciliación con el EI, organización a la que consideraba disidente y demasiado extremista, y que estaba ganando cada día más adeptos.

    Al Adnani decía en su mensaje que el EI se había atenido “a los consejos y las directrices de los jeques y líderes de la yihad” y que “ha contenido su ira todos estos años y soportado acusaciones de colaboración con su peor enemigo, Irán, al contenerse y no atacar (…), actuando a las órdenes de Al Qeada para salvaguardar sus intereses y líneas de suministro en Irán”.

     

    Según el Departamento de Estado norteamericano, el Gobierno iraní mantendría desde hace años cierto grado de colaboración con efectivos de Al Qaeda dentro del país, que se ocuparían del tránsito, tanto de combatientes como de fondos y recursos, hacia Pakistán y Afganistán e incluso –paradójicamente- hacia Siria. Con la práctica de detener y encarcelar a algunos de sus miembros, Teherán habría mantenido la organización bajo control, según analistas norteamericanos.

    Policías iraníes evacuan a un niño del edificio del parlamento
    Policías iraníes evacuan a un niño del edificio del parlamento (Omid Vahabzadeh / AFP)

    El Gobierno de EE.UU. dio a conocer el año pasado los nombres de tres cabecillas de Al Qaeda en Irán: Faisal Yassim Mohamed al Amri al Jalidi, Yisra Mohamed Ibrahim Bayumi y Abu Bakr Mohamed Mohamed Ghumayn. Los tres formarían parte de una “nueva generación” dentro de Al Qaeda que ha tomado el relevo de Mushin al Fadhli, un kuwaití veterano de Afganistán muerto en Siria, y el sirio Yasin al Suri, detenido en Irán en el 2011 después de que Washington pusiera precio a su cabeza y sin embargo posteriormente liberado.

    Pero además, miembros de la familia de Osama bin Laden, incluido su hijo Hamza –de quien se cree podría asumir el liderazgo de la organización habrían estado refugiados en Irán, custodiados en una base militar de la fuerza de élite Al Quds, perteneciente a la Guardia Revolucionaria y que está comandada por el prestigioso general Suleimani. Así lo afirman los periodistas de investigación Catherine Scott-Clark y Adrian Levy en su reciente libro The Exile, sobre los años en los que Bin Laden permaneció desaparecido.

    La pregunta es si el Estado Islámico tenía miembros operativos en Irán o si los terroristas que han perpetrado los ataques son antiguos miembros de Al Qaeda

    Parte de los documentos hallados en el último refugio de Bin Laden en Pakistán permanecen clasificados, es decir, secretos, pero los autores afirman que hubo una propuesta de entregar a la familia de Bin Laden a Estados Unidos u otro país occidental a cambio de levantar las sanciones económicas contra Irán. Al fracasar esta oferta, Teherán habría negociado con Al Qaeda para beneficio mutuo y en perjuicio de los países rivales o enemigos de Irán.

    La pregunta, ahora, es si el Estado Islámico tenía realmente miembros operativos en Irán o si los terroristas que han perpetrado los ataques de esta mañana son antiguos miembros de Al Qaeda que se han pasado a la otra organización.

     
    AGENCIAS 
     
     
     

  • El suceso se prodice en medio del estado de alerta que vive Europa por la sucesión de ataques terroristas de las últimas semanas.
  • Una agresión ha tenido lugar este martes por la tarde en las escaleras de la catedral de Notre Dame en París, en medio del estado de alerta que vive Europa por la sucesión de ataques terroristas de las últimas semanas.

    Según se informa, un hombre trató de golpear a un policía con un martillo. Un compañero del agente disparó al atacante, que fue neutralizado pero no está claro si ha muerto.

    La brigada de investigación y de intervención (BRI) se desplegó en el perímetro para encontrar un posible cómplice del ataque. La zona fue acordonada por completo.

  •  AGENCIAS

Un vehículo ha atropellado en la noche de este sábado a varios peatones en el emblemático Puente de Londres, el puente más conocido sobre el río Támesis a su paso por la capital británica.

 

Por el momento no hay información sobre posibles víctimas, pero las autoridades han informado del cierre de la estación de Metro del Puente de Londres.

Agentes de la Policía Metropolitana de Londres han efectuado varios disparos en la zona del Puente de Londres, tras el atropello múltiple.

Testigos presenciales citados por el diario 'The Sun' en su edición digital aseguran que han visto a varias personas tendidas en el suelo y recibiendo reanimación cardiopumonar tras haber sido apuñaladas.

"Estamos respondiendo a un incidente en el Puente de Londres. Cuando tengamos más información la proporcionaremos a través de esta cuenta de Twitter", ha informado Scotland Yard a través de su cuenta oficial en Twitter.

Además, la policía metropolitana de Londres ha confirmado otro incidente en la cercana zona de Borough Market, llegando a confirmar la existencia de varios apuñalamientos en dicha área.

Varios testigos han informado de que una camarera sufrió varios cortes en el cuello y de que un hombre fue apuñalado en la espalda, según informó la 'BBC'.

Por último, se ha reportado un incidente en la zona de Vauxhall, sin estar claro por el momento si está relacionado con lo ocurrido en los otros dos emplazamientos.

 AGENCIAS

El padre del actual emir apostó por la presencia internacional como fórmula de supervivencia.

Mayor exportador de gas del mundo, inversor global, cuna de Al Jazeera (la primera cadena de televisión panárabe), aspirante a gran centro cultural y educativo de Oriente Próximo, futura sede del Mundial de fútbol de 2022… Los anhelos de Qatar siempre han parecido excesivos para un país de 11.500 kilómetros cuadrados (el tamaño de la provincia de Murcia) y 300.000 habitantes autóctonos. Pero ha sido sobre todo su ambiciosa política exterior la que le ha devuelto a los titulares internacionales como centro de una grave disputa diplomática cuyas consecuencias desbordan la región. 

El Qatar que conocemos hoy es en buena medida fruto de la visión del jeque Hamad Bin Khalifa al Thani, quien desde que en 1995 destronó a su padre en un golpe incruento, se esforzó por modernizar el emirato. Dos hechos marcaron su apuesta de futuro. Por un lado, la geografía. Sobre la pequeña península de Qatar, un pequeño saliente en la costa oeste del golfo Pérsico, se proyectaban las largas sombras de Arabia Saudí e Irán, las dos potencias regionales. De ahí su empeño en mantenerse neutral entre ambas. En segundo lugar, la fulgurante invasión iraquí de Kuwait en 1990 le convenció de la necesidad de poner a su país en el mapa.

 

Inició esa andadura con la inauguración de Al Jazeera al año siguiente de su llegada al poder. La controversia estaba servida. La novedad de una televisión con estándares de periodismo occidentales que no abría los informativos haciendo la ola al emir y se mostraba crítica de los gobiernos árabes (Qatar excluido), enseguida levantó ampollas entre sus vecinos, quienes primero recurrieron a boicotearla y luego terminaron copiando el modelo. Pero no hubiera ido más allá si no hubiera sido parte de un proyecto más amplio.

El eje del mismo fue una diplomacia muy por encima de su peso nacional. Bajo la batuta del jeque Hamad Bin Jasim, primer ministro y primo lejano del emir, Qatar llevó a cabo una arriesgada política exterior intentando estar bien con Dios y con el diablo. Eso le hizo combinar una estrecha alianza con Estados Unidos (cuya principal base aérea en Oriente Próximo alberga) y buenas relaciones con los principales enemigos políticos de este en la región.

Entre sus amistades peligrosas estaban Hamás, Irán y la Siria de Bachar el Asad. No obstante, esa ambivalencia también ha sido de utilidad para Washington, como cuando recurrió a Doha para intentar conversaciones con los talibanes. Al mismo tiempo, el emirato se lanzó a mediar, con desigual éxito, en los conflictos más variados desde Líbano a Yemen, pasando por los territorios palestinos o Darfur.

Algunos observadores tacharon tales esfuerzos de “diplomacia de chequera”. Sin duda le ayudó contar con una de las mayores reservas de gas del mundo y que los beneficios de esa riqueza natural le hayan convertido en un importante inversor global. En el camino, Qatar también atrajo a prestigiosas universidades occidentales, inauguró museos y se apuntó a los grandes eventos deportivos. Además, descubrió la eficacia del poder blando financiando proyectos en medio mundo y promocionando la imagen de la mediática jequesa Mozah, esposa del emir e impulsora de muchos de los proyectos educativos y culturales.

Pero fue sobre todo su apoyo económico y mediático a las revueltas árabes de 2011 y, en particular a los rebeldes sirios (tras llegar a la conclusión de que Bachar era un líder acabado), lo que colocó a Qatar en la primera liga de la diplomacia internacional. También lo que terminó de irritar a sus vecinos, en especial a Arabia Saudí, a pesar de que de forma incongruente excluyó de esas simpatías a Bahréin (hoy convertido en un protectorado saudí). La ayuda al Gobierno de Mohamed Morsi, el presidente egipcio que sustituyó a Mubarak, la alianza con la Turquía de Erdogan o la acogida a islamistas perseguidos confirmaron las sospechas.

La difícil posición en que le puso esa desconfianza se citó en 2013 como causa de que el jeque Hamad tomara la inusual decisión de abdicar en su hijo Tamim. El relevo apaciguó sin duda la ambiciosa política exterior de Qatar, pero hizo poco para rebajar los recelos, como ya se vio en la crisis de 2014. Desde entonces, Riad, Abu Dhabi y El Cairo acusan al emirato de connivencia con los Hermanos Musulmanes, un grupo islamista que esos gobiernos consideran terrorista a la par que Al Qaeda o el Estado Islámico. La apuesta que el emir padre hizo por el prestigio internacional como estrategia de supervivencia se ha convertido en un pesado lastre para el jeque Tamim.

Mayor exportador de gas del mundo, inversor global, cuna de Al Jazeera (la primera cadena de televisión panárabe), aspirante a gran centro cultural y educativo de Oriente Próximo, futura sede del Mundial de fútbol de 2022… Los anhelos de Qatar siempre han parecido excesivos para un país de 11.500 kilómetros cuadrados (el tamaño de la provincia de Murcia) y 300.000 habitantes autóctonos. Pero ha sido sobre todo su ambiciosa política exterior la que le ha devuelto a los titulares internacionales como centro de una grave disputa diplomática cuyas consecuencias desbordan la región.

 

El Qatar que conocemos hoy es en buena medida fruto de la visión del jeque Hamad Bin Khalifa al Thani, quien desde que en 1995 destronó a su padre en un golpe incruento, se esforzó por modernizar el emirato. Dos hechos marcaron su apuesta de futuro. Por un lado, la geografía. Sobre la pequeña península de Qatar, un pequeño saliente en la costa oeste del golfo Pérsico, se proyectaban las largas sombras de Arabia Saudí e Irán, las dos potencias regionales. De ahí su empeño en mantenerse neutral entre ambas. En segundo lugar, la fulgurante invasión iraquí de Kuwait en 1990 le convenció de la necesidad de poner a su país en el mapa.

 
 
 
 

Inició esa andadura con la inauguración de Al Jazeera al año siguiente de su llegada al poder. La controversia estaba servida. La novedad de una televisión con estándares de periodismo occidentales que no abría los informativos haciendo la ola al emir y se mostraba crítica de los gobiernos árabes (Qatar excluido), enseguida levantó ampollas entre sus vecinos, quienes primero recurrieron a boicotearla y luego terminaron copiando el modelo. Pero no hubiera ido más allá si no hubiera sido parte de un proyecto más amplio.

El eje del mismo fue una diplomacia muy por encima de su peso nacional. Bajo la batuta del jeque Hamad Bin Jasim, primer ministro y primo lejano del emir, Qatar llevó a cabo una arriesgada política exterior intentando estar bien con Dios y con el diablo. Eso le hizo combinar una estrecha alianza con Estados Unidos (cuya principal base aérea en Oriente Próximo alberga) y buenas relaciones con los principales enemigos políticos de este en la región.

Entre sus amistades peligrosas estaban Hamás, Irán y la Siria de Bachar el Asad. No obstante, esa ambivalencia también ha sido de utilidad para Washington, como cuando recurrió a Doha para intentar conversaciones con los talibanes. Al mismo tiempo, el emirato se lanzó a mediar, con desigual éxito, en los conflictos más variados desde Líbano a Yemen, pasando por los territorios palestinos o Darfur.

Algunos observadores tacharon tales esfuerzos de “diplomacia de chequera”. Sin duda le ayudó contar con una de las mayores reservas de gas del mundo y que los beneficios de esa riqueza natural le hayan convertido en un importante inversor global. En el camino, Qatar también atrajo a prestigiosas universidades occidentales, inauguró museos y se apuntó a los grandes eventos deportivos. Además, descubrió la eficacia del poder blando financiando proyectos en medio mundo y promocionando la imagen de la mediática jequesa Mozah, esposa del emir e impulsora de muchos de los proyectos educativos y culturales.

Pero fue sobre todo su apoyo económico y mediático a las revueltas árabes de 2011 y, en particular a los rebeldes sirios (tras llegar a la conclusión de que Bachar era un líder acabado), lo que colocó a Qatar en la primera liga de la diplomacia internacional. También lo que terminó de irritar a sus vecinos, en especial a Arabia Saudí, a pesar de que de forma incongruente excluyó de esas simpatías a Bahréin (hoy convertido en un protectorado saudí). La ayuda al Gobierno de Mohamed Morsi, el presidente egipcio que sustituyó a Mubarak, la alianza con la Turquía de Erdogan o la acogida a islamistas perseguidos confirmaron las sospechas.

La difícil posición en que le puso esa desconfianza se citó en 2013 como causa de que el jeque Hamad tomara la inusual decisión de abdicar en su hijo Tamim. El relevo apaciguó sin duda la ambiciosa política exterior de Qatar, pero hizo poco para rebajar los recelos, como ya se vio en la crisis de 2014. Desde entonces, Riad, Abu Dhabi y El Cairo acusan al emirato de connivencia con los Hermanos Musulmanes, un grupo islamista que esos gobiernos consideran terrorista a la par que Al Qaeda o el Estado Islámico. La apuesta que el emir padre hizo por el prestigio internacional como estrategia de supervivencia se ha convertido en un pesado lastre para el jeque Tamim.

ÁNGELES ESPINOSA

El apoyo de Catar a los Hermanos Musulmanes y su aparente ambigüedad con Irán están detrás del boicot diplomático contra este país del Golfo.

Arabia Saudí, Egipto, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y ahora Yemen se han unido en su boicot diplomático contra Catar, con el que han roto relaciones por su presunto «apoyo al terrorismo», que habría hecho peligrar la seguridad y estabilidad interna de estos países árabes. ¿Qué está detrás de esta crítica medida de grandes gigantes árabes como Arabia Saudí y Egipto contra esta pequeña monarquía del Golfo?

Hermanos Musulmanes

El tradicional apoyo de Catar a la cofradía de los Hermanos Musulmanes, grupo islamista político que ha sido declarado ilegal en Arabia Saudí y Emiratos Árabes por oponerse a las respectivas monarquías hereditarias, ha sido en los últimos años permanente fuente de tensión entre estos aliados regionales. Tras la asonada militar en 2013 contra el presidente islamista Mohamed Morsi en Egipto y la posterior persecución contra los partidarios del grupo, el Gobierno de Abdelfatah Al Sisi declaró «grupo terrorista» a la Hermandad Musulmana, ahondando aún más su enfrentamiento político con Catar. 

 
 

Ya en 2014, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin retiraron sus embajadores en Catar por su apoyo a este grupo islamista. Aunque esta crisis diplomática pareció solventarse meses después con el regreso de los embajadores y la expulsión de Catar de algunos miembros de los Hermanos Musulmanes acogidos en el reino árabe, la tensión entre estos países ha continuado: en su comunicado de la mañana del lunes anunciando el cese de relaciones con Catar, Egipto ha insistido en la «línea de acción anti-egipcia» del pequeño reino del Golfo, una campaña «en apoyo del terrorismo». Arabia Saudí también se ha referido al apoyo de Catar a «grupos terroristas entre ellos los Hermanos Musulmanes».

 

Pese al primer fuerte apoyo público al depuesto Mohamed Morsi, en los últimos años Catar ha intentado moderar su discurso pro-Hermanos Musulmanes y ha negado en repetidas ocasiones su financiación de otros grupos extremistas. Sin embargo, Catar sigue contándose entre los principales financiadores del grupo palestino Hamás, y algunos de sus líderes permanecen exiliados en el país, pese a las «presiones externas» (saudíes y de otros países del Golfo) que habría estado recibiendo el reino catarí para expulsarlos.

Irán

Si el apoyo de Catar a los Hermanos Musulmanes -y por ende, su apoyo a grupos catalogados como terroristas- es una de las principales razones argüidas por los cinco países árabes, la cuestión iraní sobrevuela esta crisis diplomática. En sus comunicados, Arabia Saudí y Bahréin han mencionado expresamente el apoyo de Catar a grupos subversivos pro iraníes en Bahréin.

Tras la cancelación de las sanciones contra Irán por Estados Unidos, Arabia Saudí vio amenazado su poderío como principal potencia regional. Tanto militar (bloques chíes-suníes chocan Siria o Irak) como política y económicamente (Irán podría rivalizar como exportador de petróleo). Como cabeza regional suní, Arabia Saudí está intentando eliminar cualquier posición que pueda debilitar el eje suní contra la influencia iraní en Oriente Medio.

Catar, sin embargo, se ha mostrado más ambigüo en su rechazo a Irán de lo que la monarquía saudí esperaría. La crisis diplomática estalló finalmente tras la filtración el mes pasado de unas supuestas declaraciones del emir catarí, Tamim bin Hamad Al Thani, en las que criticaba la oposición frontal de los países del Golfo contra Irán. Catar ha insistido en la falsedad de esas declaraciones, filtradas tras un «hackeo» a su agencia de noticias y parte de una «feroz campaña mediática» para aislar al pequeño reino.

Al Jazeera, manzana de la discordia

Tras la supuesta filtración, tanto Arabia Saudí como Egipto bloquearon el acceso de decenas de portales de noticias con lazos con Catar, entre ellos Al Jazeera, televisión con sede en Doha.

Durante las llamadas primaveras árabes, Catar apoyó públicamente los movimientos islamistas contra los regímenes establecidos, algo que países como Arabia Saudí vieron como una amenaza a su estabilidad interna. Al Jazeera, cadena nacional catarí y una de las grandes televisiones internacionales en la región, ha sido expulsada de Egipto tras su cobertura de la asonada militar contra los islamistas y muchos de sus periodistas detenidos. Periodistas de Al Jazeera se han enfrentado a cargos desde traición a espionaje.

Yemen

Catar ha sido también expulsado de la coalición militar, liderada por Arabia Saudí, en Yemen. Según ha acusado Riad, Catar estaría asistiendo a los rebeldes hutíes, apoyados precisamente por Irán. Tras el annuncio de ruptura de lazos diplomáticos de los cuatro países árabes, el Gobierno oficial yemení se ha unido al boicot, aduciendo que ha quedado «claro» su trato de favor con «las milicias golpistas» hutíes.

Libia

En el país norteafricano, antes «reino» del dictador Mumar Gadafi, Catar y Emiratos Árabes Unidos han establecido su particular enfrentamiento geopolítico. EAU, junto a Rusia y Egipto, apoya al gobierno en el este del país, Tobruk, pero especialmente al general Khalifa Haftar frente al gobierno islamista en Trípoli, apoyado por Catar.

Respuesta de Catar

A través de un comunicado difundido por su agencia de noticias local, el Ministerio de Exteriores catarí ha criticado la decisión de estos países árabes, aseverando que «no tienen fundamento» y que sus acusaciones se basan en «mentiras». Ha añadido que, con estas medidas, Arabia Saudí y sus aliados tienen «el objetivo claro de imponer la tutela sobre el estado (catarí)», buscando la sumisión completa del pequeño país árabe al poderío y los intereses regionales saudíes.

A.Alamilos

 

 

Amanece con tono mixto en los índices asiáticos, donde el Nikkei se desmarca del resto subiendo alrededor de un punto porcentual. Desde el Banco de Japón restan dramatismo al escenario que se está generando respecto a un futuro en el que retirasen los estímulos económicos. En China, por su parte, ven como se contrae la actividad manufacturera en mayo, mientras Corea del Sur celebra sus buenos datos macroeconómicos.

En concreto, la balanza comercial surcoreana lleva 64 meses con superávit, con sus exportaciones creciendo al fin tras los últimos dos meses en los que, pese a estar en positivo, han caído debido a los escándalos que han impactado en algunas compañías. En mayo, esas exportaciones crecieron un 13%, aunque las importaciones lo hicieron en mayor medida, un 18%. La inflación está cerca del 2%, lo que para Japón parece todavía una quimera.

Desde el Banco Central nipón hoy ha salido a escena Yutaka Harada, otro de los miembros del organismo monetario, para decir que el día que comiencen a retirarse los estímulos monetarios no habrá ningún problema, puesto que se podrán ir colocando los activos poco a poco a un interés mayor del que se ha pagado por esos activos. Desde Estados Unidos les ha salido un inesperado aliado, James Gorman, Ceo de Morgan Stanley. Habla Gorman de que Japón es para ellos uno de los puntos fuertes de inversión, debido sobre todo al manejo de la economía por parte del Gobierno de Shinzo Abe. El Ceo de Morgan Stanley ha roto también una lanza a favor de China, que asegura que por el momento, y precisamente por ser una economía muy controlada, el Ejecutivo chino está llevando a cabo reformas muy positivas para evitar los pinchazos de las burbujas inmobiliaria y de crédito.

Por cierto que en China ha caído la actividad manufacturera por primera vez en 11 meses, con las empresas perdiendo empleos y la demanda debilitándose. También cayeron los precios de la fábricas, con un índice Caixin que se contrae hasta los 49,6 puntos, por debajo de los 50 que marcarían expansión (recordamos que el “Caixin es un índice que elabora Markit de forma privada, y suele dar mayor fiabilidad que los datos del Gobierno).

El primer ministro chino estará hoy en Bruselas para tratar el asunto del cambio climático. Li Keqiang ya ha dicho en varias ocasiones, igual que el presidente Xi Jinping, que están de acuerdo en comenzar con un proceso de reducción de emisiones, en aras de avanzar en su objetivo de ser considerada por la Unión Europea una economía de mercado.

Y en lo empresarial, China Evergrande, el mayor constructor de viviendas el país, espera captar casi 6.000 millones de dólares en una segunda ronda de financiación (en la anterior consiguió cerca de 4.000 millones), con la que busca financiar los nuevos proyectos de construcción, que en su mayoría se realizarán en la nueva zona económica especial de China, Xiongan.

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