Mundo

Al dar inicio en Bonn la conferencia anual de la ONU sobre cambio climático, la COP23, los participantes ya unen fuerzas para llenar el vacío dejado por el retiro de EE. UU. del Acuerdo de París.

A la ciudad de Bonn, en el oeste de Alemania,llegaron miles de delegados de todo el mundo para participar en la cumbre climática de la ONU.Durante las próximas dos semanas (del 6 al 17 de noviembre), los delgados negociadores elaborarán el "manual de reglas" del Acuerdo sobre protección del clima de París, al que se llegó en 2015 y el cual entró en vigor en 2016.

Las personalidades más sobresalientes llegarán a la COP23 el 15 de noviembre. Pero, en realidad, los representantes de la alta política tienen que estar preparados para una batalla en la que la sociedad civil quiere hablar por los EE. UU.

Donald Trump, el presidente estadounidense, anunció que retirará a su país del Acuerdo de París.Pero eso es un proceso que demorará tres años, y por tanto, EE. UU. permanecerá como país signatario durante ese tiempo. El presidente Trump, sin embargo, envió una pequeña delegación a Bonn que intentará continuar afinando las reglas del acuerdo climático.

El rol que cumplirá esta delegación fue objeto de debate en el primer día de la COP23. Por primera vez, EE. UU. no dispone de un pabellón en la cumbre sobre el clima de la ONU, y es uno de los pocos países desarrollados que no están presentes. Pero un grupo de gobernadores, alcaldes y ejecutivos estadounidenses, llamada "We are still in coalition" (Aún seguimos en coalición), inaugurará el jueves, 8 de noviembre de 2017, el pabellón del "Centro de Acción Climática de EE. UU." en la cumbre. El pabellón está liderado por el gobernador de California, Jerry Brown, y el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg.

Conferencia sobre cambio climático COP23 en Bonn.

Conferencia sobre cambio climático COP23 en Bonn.

"Es la primera vez que el Gobierno de EE. UU. no quiere contar con un espacio en estas negociaciones ni quiere hablar sobre la historia del activismo por la protección del clima de este país", dijo Lou Leonard, ex vicepresidente del área de Cambio Climático y Energía en la Fundación Vida Silvestre (WWF)."Es decir que las novedades acerca de las acciones para frenar el cambio climático en EE. UU. serán provistas por los empresarios, los gobiernos de las ciudades y estados, que participan en esta conferencia como una delegación unificada, trabajando para acelerar las medidas contra el calentamiento global en la economía estadounidense", subrayó Leonard en entrevista con DW.

¿Quién es el jefe?

Eso significa que habrá dos delegaciones rivales en la cumbre climática de este año, por lo que cabe preguntar: ¿Quién hablará realmente por los Estados Unidos?

"En mi opinión, los delegados subnacionales representan verdaderamente el interés de los estadounidenses, y están más cerca de la opinión pública", dijo a DW Alden Meyer, director estratégico de la Unión de Científicos Preocupados, un grupo que reclama pasos urgentes para frenar el cambio climático, en la COP23 en Bonn. "Pero en lo que respecta a las negociaciones, de acuerdo con nuestro sistema de Gobierno, es el Gobierno Federal el que representa legalmente a EE. UU. en las conversaciones", añadió.

Al no haber una presencia visible de EE. UU. en la COP23 en Bonn, los delegados están divididos en cuanto a enfocarse más en conversaciones con la delegación oficial del Ejecutivo estadounidense, o con los delegados no oficiales. "Esto es una aberración, y sea quien fuere el que tome el poder después de Trump, restaurará la participación de EE. UU. en el Acuerdo de París", asegura Meyer.

James Hansen, el padre del cambio climático, está en la COP23 en Bonn.

James Hansen, el "padre del cambio climático", está en la COP23 en Bonn.

Poder y vacío económico

Entretanto, varios países e instituciones financieras se alinean para llenar el vacío dejado por EE. UU. China está ansioso por hacerlo y cuenta con un amplio pabellón en la conferencia de este año, asumiendo un rol más resoluto detrás de escena, de acuerdo con fuentes diplomáticas.

La Unión Europea también se está movilizando: el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, llegarán a Bonn la próxima semana.

También el compromiso de compañías e instituciones financieras será mayor que nunca, lo cual ya despierta las quejas de diversas ONGs acerca de que el proceso está siendo acaparado por fuertes intereses financieros. Jonathan Taylor, vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), dio una conferencia de prensa al inicio de la COP23, en la cual dijo que esa organización registró un enorme repunte del compromiso del sector privado en los últimos meses. El BEI prometió destinar 100.000 millones de euros para proyectos de protección del clima hasta 2020.

Cualquiera fuese la elección de los delegados estadounidenses en la COP23 en Bonn, el resentimiento hacia la decisión del Gobierno de Donald Trump se hace sentir, y es criticada por toda la comunidad internacional. James Hansen, un excientífico de la NASA llamado "el padre de la concientización sobre el cambio climático" debido a sus advertencias tempranas, ya en 1988, ofreció en Bonn una conferencia de prensa en la que criticó fuertemente la decisión estadounidense. Lo hizo acompañado de su nieta, de 18 años, Sophie Kivlehan, quien dijo: "Ustedes, los adultos, dicen que nos aman. Pero los desafío a actuar de acuerdo con sus palabras. Si continúan persiguiendo sus objetivos egoístas, el resultado será un enorme sufrimiento para sus hijos".

Autor: David Keating (CP/VT)

A finales de 2011 Rusia concedió a Venezuela un crédito por valor de 4.000 millones de dólares para la compra de armamento, que Caracas devolvió sin dilaciones hasta marzo de 2016.

 Rusia ha llegado a un acuerdo con Venezuela para reestructurar la deuda del país latinoamericano, que asciende a casi 3.000 millones de dólares, anunció hoy Antón Siluánov, el ministro ruso de Finanzas.

 

"Tenemos un pacto para reestructurar la deuda de Venezuela. Los venezolanos están dispuestos a la reestructuración en las condiciones acordadas", dijo a la prensa local.

Siluánov aseguró que los correspondientes documentos ya se están redactando, ya que ambos Gobiernos se marcaron como plazo límite el 15 de noviembre.

Además, adelantó que Rusia impondrá a su principal socio latinoamericano unas condiciones de pago muy ventajosas, especialmente en el primer tramo, dadas las dificultades económicas que atraviesa Venezuela.

A finales de 2011 Rusia concedió a Venezuela un crédito por valor de 4.000 millones de dólares para la compra de armamento, que Caracas devolvió sin dilaciones hasta marzo de 2016.

En su última visita a Rusia hace un poco más de un mes el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, abordó ese asunto con el jefe del Kremlin, Vladímir Putin.

"La deuda, como cualquier compromiso financiero, es propensa de ser reestructurada. Cualquier reestructuración o refinanciamiento seguramente será objeto de acuerdos entre los dos Gobiernos", dijo entonces Maduro.

En agosto de este año, el gigante petrolero estatal ruso Rosneft transfirió a Venezuela 6.000 millones de dólares en concepto de adelantos por suministros de petróleo venezolano a esa compañía de aquí a 2019.

La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) cumplió a finales de octubre con el primero de los grandes pagos de deuda internacional que el país caribeño afronta en las próximas semanas, al abonar alrededor de 900 millones de dólares que la empresa debía liquidar en concepto de amortización a los tenedores de sus bonos.

FUENTE: EFE

No hay sobre la faz de la tierra un mejor lugar donde alimentarse que La Haya. Así lo avala el Good enough to eat index de Oxfam. El informe no habla de calidad gastronómica, sino de si hay suficiente para nutrirse, si la gente puede pagar la comida, si esta es de buena calidad y qué efectos tiene sobre la salud.

 

Desde Dutch Cuisine, organización estatal que vela por las cocinas holandesas, se abandera una nueva visión que promociona la regla del 80/20: 80% de frutas y verduras con un 20% de carnes y pescados para acompañar. La misma proporción sirve para apostar por productos locales y de temporada. Pedaleamos por la ciudad de los restaurantes orgánicos con el fin de encontrar la explicación a una filosofía que toma forma sobre el mantel y conocer una urbe en la que desembarca el arenque, uno de los reyes del omega 3 (por encima del salmón). 

En Holanda comemos sano, biológico y orgánico desde hace mucho tiempo. Disfrutamos de una gran cantidad de magníficos productos frescos y no es casualidad que 3 de los 25 mejores restaurantes especializados en verduras del mundo estén aquí: De LibrijeNiven y Bolenius”.

Así de rotunda se muestra Marjan Pijnenburg, miembro de la dirección de Dutch Cuisine, una organización que representa la identidad de la cocina nacional y en cuyo manifiesto expone que su objetivo es “promocionar el uso, siempre que sea posible, de ingredientes orgánicos, puros, frescos, de temporada, regionales, de comercio justo y amables con los animales”.

"La gente se ha dado cuenta de que la comida sana también puede estar muy rica si está bien preparada", (Manon Verkooijen, gerente del Club Vers).

A pesar de que tradicionalmente no se ha hablado nunca con admiración —ni dentro ni fuera de sus fronteras— de la cocina holandesa, Pijnenburg insiste: “Tenemos estupendas tradiciones, comidas y productos,además del mayor número de chefs por kilómetro cuadrado que cualquier otro país del mundo. Podemos estar orgullosos”.

La Haya es una ciudad agradable, en la que muchísima gente se mueve en bici. La huella de los coches es apenas perceptible. Una tarde cualquiera, una joven pareja aparca sus bicicletas en la puerta de cualquier local. La probabilidad de que en su fachada aparezcan las palabras fresco, orgánico y sano es verdaderamente alta. No es casualidad.

Manon Verkooijen, gerente del Club Vers, uno de esos restaurantes nacidos al abrigo de esta filosofía, cree que “la gente se ha dado cuenta de que la comida sana puede estar realmente rica si está bien preparada. Y eso es lo que tratamos de enseñar aquí, que puedes comer bien sin sentirte luego culpable”.

Gofres de espinacas y smoothies vitaminados salen en las bandejas del club. Su público, opina su gerente, “representa bien lo que es La Haya. Tenemos unos amigos muy diversos, muchos estudiantes internacionales. Durante el año que llevamos abiertos estamos empezando a hacer algo nuevo, algo bonito”. Un imán de esa nueva comunidad de la que habla Verkooijen son los pancakessaludables, su receta estrella. “Los hacemos extremadamente sanos y debo decir que son los mejores que he probado nunca”, ríe sincera. 

"En Holanda comemos sano, biológico y orgánico desde hace mucho tiempo. No es casualidad que 3 de los 25 mejores restaurantes especializados en verduras del mundo, estén aquí", (Marian Pijnenburg, de Dutch Cuisine).

Ingredientes orgánicos para subir a una torre

Una visita fundamental en la ciudad de la Justicia es la subida a la Torre de Sint-Jacobskerk desde la que se domina una panorámica de 360º. Resaltan el verde de los árboles, los viejos edificios como el Parlamento o el Palacio Real y, en contraste, hacia el este, el skyline de la zona más moderna.

Después de subir y bajar los 288 escalones para disfrutar de las vistas, es posible que al viajero se le despierte el apetito. A los pies espera el restaurante SLA. Tres jóvenes charlan mientras comen en su terraza. Su lema deja claro su orientación: I love salads.

Nikki Groonendalj atiende tras la barra y va preparando sabrosos boles llenos de ingredientes orgánicos y saludables. En su camiseta se puede leer otro mantra de la empresa: "Sigue comiendo; sigue cambiando". Los creadores de SLA, explica Nikki, dietista, además de asistente a la dirección del local, “empezaron a comer sano y orgánico y se dieron cuenta de que les era imposible hacerlo fuera de casa por un precio razonable. Así que hace tres años montaron el primer SLA en Ámsterdam”. Ahora tienen ya 10 locales en los que tratan de aproximarse al 90% de ingredientes orgánicos en su carta.

Claramente, la cocina natural está ganado puntos en elaboración. Los tiempos de acompañar cualquier ingrediente con sal y aceite han pasado. Caminando unos metros desde SLA entre bicis y tranvías, se llega a HanTing, una prueba de que la salud y la gastronomía elaborada van de la mano en los fogones. Hablamos del mejor restaurante chino de Holanda. Su chef, Han Ji, presume de estrella Michelin, pero mucho más de la filosofía de su cocina.

TODA LA COMIDA NECESARIA, EN UN SOLO HUERTO

Esta es la ciudad donde mejor se come del mundo

"Hemos hecho cálculos y producimos comida suficiente para alimentar a la cuidad entera", afirma orgullosa Yma Quentin, gerente de Urban Farmers en La Haya. "En la azotea del edificio crecen al año 40 toneladas de vegetales y otras 13 de pescado que vendemos directamente a locales y consumidores, sin necesidad de transporte", asegura. El de La Haya es su segundo proyecto, tras Zúrich. En el futuro esperan poder disponer de dos azoteas más, en Suiza y en Brasil, mientras miran con interés a China y empiezan a hacer contactos para plantar semillas en Nueva York. "Es un concepto nuevo, pero en 15 años surgirán muchos casos más, sobre todo en países con Dubái o Singapur, con poco espacio y con escasez de vegetales", aventura Yma. "Queremos producir la comida donde la gente la consuma, cerca de ellos. Y lo hacemos en las azoteas porqueen una gran cuidad se necesita cada metro, y estas aún son espacios vacíos", observa Yma, justo antes de saborear uno de sus tomates cherry recién arrancado de la mata.

Mindfull eating la llama. Sentarse en su restaurante esta temporada es un viaje por las cinco estaciones del año chino. Sí, cinco. “En nuestra cultura tenemos el verano tardío, una época de transición entre verano y otoño en la que el cuerpo empieza a prepararse para el frío”, apunta. De todas las ciudades del mundo, decidió abrir en La Haya.

“Es una urbe internacional donde está el gobierno de la nación y HanTing es una suerte de embajador de China. Queremos explicar nuestra cocina y tradiciones culinarias al mundo. Esta temporada basamos el menú en los colores y las estaciones. En mi país cada estación tiene un color y está conectada con un órgano del cuerpo concreto que necesita mayor atención en ese periodo”.

Equilibrio en los sabores

La clave para este chef: “Es muy importante en nuestra cocina. Por eso siempre está presente en nuestros platos; equilibrio de sabores y también de energía. Sin él, la gente enferma. Utilizamos muchas hierbas medicinales chinas e ingredientes buenos para la salud”. En HanTing el comensal experimenta una especie de montaña rusa en su paladar. Las presentaciones, las salsas y las texturas sorprenden, tanto como el vestuario informal de sus clientes a quienes la estrella Michelin no les impide cenar en zapatillas.

“Tratamos de fusionar dos mundos, oriente y occidente porque creemos que esa combinación de culturas nos lleva más lejos. Si unimos la manera china de comer, para prevenir enfermedades, con la tecnología médica occidental el mundo se irá haciendo más saludable”. La sumiller recomienda con frecuencia vinos españoles. La Haya, además de sus muchos restaurantes de tapas, es una pica española en la Flandes del siglo XXI.

Sobre la gastronomía holandesa, Han Ji —que también es fan de la cocina francesa— opina que, un poco como la suya, recibe influencias de muchos lugares del mundo. Pero no duda de que “lo que la hace especial es la calidad de sus productos. Los holandeses no han estado nunca muy orgullosos de su gastronomía. Casi pedían perdón por su 'farm food', pero eso está cambiando. Cada vez es más importante para ellos consumir productos locales y frescos. Ahora todo el mundo sabe de dónde viene lo que come y eso es bueno. En China, made in Holland es una marca de calidad. Tenemos mucho que aprender de ellos”.

Héctor, un español que lleva ya 30 años viviendo en La Haya, está de acuerdo: “Aquí la gente come muy sano y tiene algo excepcional, el horario: se cena a las 20.00 como muy tarde, y eso también es bueno”. Su esposa, Susana, alemana de origen, no lo tiene tan claro: “Si fuera tan malo cenar tarde, los españoles ya estaríais extinguidos”, afirma entre risas.

Ambos están comiendo con sus hijos en Instock, un restaurante que empezó como pop up en Ámsterdam y lleva seis meses de andadura. Frente al Parlamento, en su terraza se disfruta del fresco del lago Hofvijver. Acuden con cierta frecuencia porque en este innovador local “la comida está rica y la filosofía es buena”. Lo entienden como un primer paso “para tomar conciencia de la sobreproducción de alimentos”.

Manjares con los sobrantes del súper

¿Y cuál es esa filosofía? Nos la explica Nina den Iseger, gerente del Instock de La Haya: “Cocinamos con productos que sobran en los supermercados. Artículos con ligeras imperfecciones o envoltorios que se han estropeado y que ya no pueden ser puestos a la venta”. Para Nina es importante que esto quede claro. Casi pueden verse las negritas remarcando sus palabras según salen de su boca: “Ninguno de los productos que utilizamos está caducado. Ninguno es, en forma alguna, basura”.

Reconoce que, por su joven trayectoria, están teniendo que luchar contra esa percepción errónea por quienes pasan por su puerta sin estar bien informados, pero poco a poco el público se va acostumbrando. De hecho, cuando visitamos el local, todas sus mesas están llenas.

La mecánica es verdaderamente estimulante, sobre todo, para los cocineros. “Pedimos cada semana lo que queremos, pero de forma muy general”, cuenta Nina. “Encargamos, por ejemplo, una caja de frutas tropicales, pero como depende del sobrante nunca sabemos qué va a venir en ella: tan tropical es la piña como el aguacate y como producto para cocinar no tienen absolutamente nada que ver… De modo que nuestros menús son pura improvisación. Los lunes y martes nos adaptamos a los ingredientes que llegan. A partir del miércoles ya estamos a tope y el mejor día para venir a comer, cuando lo dominamos todo, es el sábado. Y el lunes siguiente hay que volver a empezar”, dice divertida.

La autoestima culinaria... y el arenque, a tope

En Dutch Cuisine insisten en que la cocina nacional existe y que es más interesante de lo que se piensa fuera del país. Para muchos paladares el producto estrella de los Países Bajos es el arenque nuevo. Y no andan desencaminados. Para celebrar su llegada, cada mes de junio miles de personas se reúnen en el Flag Day en Scheveningen, el puerto de La Haya.

Allí los comen por kilos. Recién descargados del barco, sin elaboración alguna. Se eliminan los desperdicios, se filetean y se comen a mano, con un poco de cebolla picada por encima. El arenque nuevo sabe como si todo el mar del norte entrara en la boca: es una delicia. Hay que tener, eso sí, muchísimo cuidado porque las gaviotas –hay tantas por estos lares como bicicletas– también son adictas a esta delicia y si uno se descuida se irán volando felices tras arrancarte el pescado de las manos.

JUAN PELEGRÍN

Dubái, la ciudad de que no se cansa de perseguir récords, con los edificios más altos del planeta, su hotel de siete estrellas o islas artificiales en forma de palmera, ya tiene nuevo objetivo: llevar la magia de Venecia hasta sus costas.

La Floating Venice se ubicará en las islas The World, a 4 km de Dubái, y según Kleindienst Group, desarrollador del complejo flotante, traerá una auténtica experiencia veneciana a Oriente Medio. Con una capacidad de hasta 3.000 personas al día, el resort contará con hoteles, restaurantes y áreas recreativas todo ello dividido en cuatro cubiertas, una de las cuales será submarina.

 

Los huéspedes accederán al complejo por mar o aire -barco, hidroavión o helicóptero- y una reproducción de la Plaza de San Marco les dará la bienvenida. Tras el registro en un vestíbulo submarino los huéspedes serán conducidos, o bien por góndolas importadas de Venecia hasta sus habitaciones repartidos por los edificios bordeados por sinuosos canales o a pie por las pasarelas construidas sobre el agua.

Un complejo de lujo

 

El complejo, que tendrá 414 habitaciones y junto con tiendas y servicios de peluquería y belleza, tendrá doce restaurantes y bares, tres de los cuales estarán bajo el agua.A las doce playas flotantes 24 piscinas, algunas de las cuales serán transparentes con vistas a los arrecifes de coral que se plantarán alrededor de la ciudad, se construirá el primer spa subacuático flotante del mundo.

Por si todo esto fuera poco, los promotores de la idea tienen pensado llevar la cultura veneciana a Dubai con la celebración durante todo el año de fiestas tradicionales como Carnaval, «Binnale di Venezia» y «Festa del Rendentore».La construcción está programada que comience a principio de 2018 para terminar a finales de 2020.

 

PALOMA SANTAMARÍA

Pocos días después de que Corea del Norte llevara a cabo su prueba nuclear más potente con el lanzamiento de una bomba de hidrógeno, uno de los tres túneles excavados en la base donde se realizó el ensayo, conocida como Punggye-ri, en el noreste del país, colapsó y mató al menos a 200 trabajadores, según informó este martes la televisión japonesa Asahi.

A principios de septiembre, Corea del Norte detonó el potente dispositivo nuclear debajo de la montaña Mantap, escenario de los cinco ensayos atómicos norcoreanos hasta la fecha. Según los expertos, fue una bomba de hidrógeno diez veces más potente que las primeras y únicas ojivas atómicas lanzadas contra la población en Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial de mano de la aviación estadounidense. 

 

El derrumbamiento se produjo tras la prueba de la bomba de hidrógeno

En un primer momento se vieron atrapados un centenar de trabajadores, tras el derrumbamiento inicial que tuvo lugar cerca del 10 de septiembre, dijo la cadena televisiva nombrando sin identificar a fuentes norcoreanas. Durante la operación de rescate, se registró otro colapso que elevo el número de víctimas a 200 personas, agrega la televisión.

Expertos advirtieron a The Washington Post de que se registraron diversos movimientos sísmicos y derrumbes cerca de la base de pruebas nucleares probablemente. Ello significaría que la sexta, y mayor explosión llevada a cabo por el país liderado por Kim Jong Un el pasado 3 de septiembre, desestabilizó la región. Y que la base de ensayos nucleares Punggye-ri deje de usarse pronto para tal fin.

Se cree que los trabajadores estarían llevando a cabo tareas de limpieza y reparación de los túneles que se habrían dañado durante las pruebas nucleares anteriores con tal de poder reanudar la actividad en el lugar.

De confirmarse las sospechas de los expertos, crecen los temores de que el material radiactivos que queda tras las explosiones pueda filtrarse a través de la tierra y llegue a causar un incidente internacional si alcanza suelo chino, vecino de Corea del Norte.

Una imagen satélite capta a un grupo de empleados jugando, al parecer, a voleibol en una base nuclear de Corea del Norte
Una imagen satélite capta a un grupo de empleados jugando, al parecer, a voleibol en una base nuclear de Corea del Norte (Getty Images)

Israel acelera la expansión de los asentamientos en Cisjordania. Las autoridades que administran este territorio militarmente ocupado desde hace 50 años han aprobado en las últimas 48 horas la construcción de 2.646 casas, según afirmó este miércoles la ONG israelí Paz Ahora, que supervisa las colonias.

El avance de los asentamientos nos aleja cada día más de la solución de los dos Estados”, aseguró en un comunicado la organización pacifista fundada por el escritor Amos Oz. La Unión Europea ha requerido a Israel aclaraciones sobre el crecimiento de las colonias y le ha solicitado que reconsidere una decisión “que va en detrimento de las iniciativas en marcha hacia unas negociaciones de paz”.

El Gobierno de Benjamín Netanyahu, considerado el más conservador en la historia de Israel, está batiendo récords en la construcción de viviendas en territorio ocupado palestino. Con las 1.292 aprobadas el martes y las 1.323 promovidas este miércoles, Paz Ahora sostiene que la expansión colonial se sitúa ya en 2017 en 6.742 casas, en diferentes fases de desarrollo urbanístico. Las autoridades tienen planes para elevar este año hasta 12.000 las nuevas edificaciones, según France Presse, lo que implicaría cuadruplicar el registro de 2016 (2.629 viviendas), sextuplicar el de 2015 (1.982) o casi duplicar el de 2014 (6.293).

 

La presencia en el Gobierno de coalición (conservadores, nacionalistas religiosos, ultraortodoxos y extrema derecha) de partidos que representan los intereses de los más de 600.000 colonos en Cisjordania y Jerusalén Este ha contribuido a impulsar la ampliación de los asentamientos.

Vía salvaje

La expansión se ha acelerado en especial desde la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, cuya Administración se declara comprometida con la reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos, suspendidas desde 2014. Trump no considera que los asentamientos constituyan necesariamente un obstáculo para la paz ni cree que la solución de los dos Estados sea la única viable para poner fin al conflicto.

Israel ha concedido 31 licencias de edificación en la zona de la ciudad cisjordana de Hebrón que mantiene bajo su control, las primeras otorgadas a colonos israelíes desde hace 15 años en una urbe dividida entre más de 200.000 palestinos y 800 colonos bajo protección militar.

 

“El Gobierno ha perdido todas sus inhibiciones y promueve la expansión a un ritmo récord”, sostiene Paz Ahora. “Está claro que Netanyahu está dando prioridad a su electorado frente al Estado de derecho y las perspectivas de paz”. En un acto celebrado en Cisjordania en septiembre para conmemorar el 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días, Netanyahu prometió ante miles de colonos que ningún asentamiento israelí será desmantelado como consecuencia de un acuerdo de paz.

“El Gran Israel se está sobreponiendo a toda la Palestina histórica”, advierte la veterana dirigente palestina Hanan Ashraui al denunciar que el Gobierno del Estado hebreo está trabajando sistemáticamente “para destruir la continuidad territorial y demográfica de un futuro Estado palestino”.

Paz Ahora teme ante todo que el Ejecutivo de Netanyahu haya derivado hacia una vía “salvaje” al aprobar planes de expansión profunda en Cisjordania. De las cerca de 1.300 viviendas aprobadas el martes, solo 560 se ubican en los llamados bloques de colonias, que Israel aspira a permutar por otros territorios en un acuerdo final que dé paso a un Estado palestino. El resto se hallan diseminadas en zonas alejadas del valle del Jordán, o junto a poblaciones palestinas, como en el caso de Nokdim, asentamiento donde reside el ministro de Defensa, Avigdor Liberman, responsable formal de aprobar las nuevas colonias.

Juan Carlos Sanz

¿Cómo gestionar la proliferación nuclear, el terrorismo internacional, la ciberdelincuencia, el cambio climático, la desigualdad o los movimientos migratorios involuntarios?.

El Reloj del Apocalipsis está a solo dos minutos y medio de las doce de la noche,hora que marca la catástrofe global. En sus 70 años de historia, solo ha estado una vez más cerca de la medianoche; fue en 1953, cuando llegó a dos minutos de la hora límite, tras unas pruebas termonucleares realizadas por EE UU y la Unión Soviética. Cuando un grupo de científicos galardonados con el Nobel crearon ese indicador en Chicago, en julio de 1947, la principal preocupación era la utilización de bombas nucleares. Hoy, los riesgos globales prioritarios, además de la amenaza nuclear, son el terrorismo internacional, la ciberdelincuenciael cambio climático, la desigualdad y los movimientos migratorios involuntarios.

El reto de los líderes mundiales es gestionar con eficacia esos riesgos; sin embargo, el nuevo estilo imperante en la política global, el populismo y la confusión de valores en Occidente juegan en contra de esa búsqueda de soluciones coordinadas. De hecho, la irrupción de líderes marcadamente populistas en el panorama mundial está actuando de potenciador de estas amenazas. El último cambio del Reloj de Apocalipsis (pasó de tres minutos a dos y medio para las doce de la noche) se produjo precisamente en enero pasado, cuando Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos. No es descartable que se vuelva a adelantar tras la escalada de amenazas con el presidente de Corea de Norte, Kim Jong-un.

 

En Davos (Suiza), el World Economic Forum encarga desde hace 12 años a la firma Marsh & McLennan la elaboración de un informe anual sobre riesgos globales. Un documento que recoge el panorama de los grandes retos que tiene el mundo, tanto desde el punto de vista de probabilidad como de impacto. Es como un aviso a los dirigentes políticos, económicos y sociales de todo el mundo sobre las tareas que tienen ante sí para evitar el colapso económico mundial.

En 2017, de los cinco riesgos globales más probables, dos estaban directamente relacionados con el cambio climático (acontecimientos extremos del clima y desastres naturales); otros dos, con la situación geopolítica mundial (movimientos migratorios involuntarios a gran escala y ataques terroristas masivos), y el quinto ha llegado por primera vez al informe, probablemente para quedarse: incidentes masivos de fraude informático o, dicho de otra manera, ciberdelincuencia.

“La gobernanza global 
cada vez es menos eficaz en la gestión de estos riesgos”, según Félix Arteaga

En cuanto al impacto sobre la economía mundial, el informe enumera las cinco mayores amenazas: las armas de destrucción masiva, los fenómenos climáticos extremos, la crisis del agua, los desastres naturales y el fracaso de las políticas contra el cambio climático.

¿Cómo gestionar estos riesgos? ¿Cómo de grave es la amenaza global que predicen los expertos? ¿Es posible un Pearl Harbour cibernético? ¿Son capaces los líderes mundiales actuales de pactar políticas comunes para hacer frente a estas amenazas? ¿Hasta cuándo se van a arrastrar los pies en la gestión del cambio climático? ¿Somos conscientes de la gravedad creciente del terrorismo islamista?

EL PAÍS ha planteado estas y otras preguntas a expertos en seguridad, economía, cambio climático o tecnología, y la conclusión no es muy optimista. Es verdad que hay modelos de gestión de los riesgos globales y que Gobiernos, empresas y organismos internacionales son conscientes de la magnitud de los problemas. Pero ni la coordinación global es suficiente, ni mucho menos los recursos que se aplican a luchar contra estas amenazas.

 

Decisiones difíciles

Félix Arteaga, experto en seguridad del Real Instituto Elcano, no quiere ser pesimista, aunque analiza con realismo la situación: “La gobernanza global cada vez es menos eficaz en la gestión de esos riesgos”, dice. “Técnicamente, estamos más preparados, pero las decisiones globales son más difíciles de tomar". Explica que la gestión de las amenazas globales exige una metodología basada en cinco puntos: “Asumir el problema, mediante indicadores de percepción de los líderes y de la población; evaluarlo, con un análisis profundo; articular medidas, mediante un plan de actuación claro y definido; dotarlo de recursos suficientes, e imponer el cumplimiento de la norma”. Los tres primeros pasos son más fáciles de asumir que los dos últimos.

El Reloj del Apocalipsis es un reloj simbólico mantenido desde 1947 por la Universidad de Chicago. Cuanto más se acerca a las doce de la noche, mayores son las amenazas globales.ampliar foto
El Reloj del Apocalipsis es un reloj simbólico mantenido desde 1947 por la Universidad de Chicago. Cuanto más se acerca a las doce de la noche, mayores son las amenazas globales.SCOTT OLSON GETTY
 

En definitiva, Arteaga habla de estrategia, política, regulaciones y recursos, y es consciente de que algunos de los riesgos son relativamente nuevos (esencialmente los derivados del cambio climático, de los movimientos migratorios involuntarios y de los ciberataques), “y muchas veces se requiere un tiempo de adaptación ante esos fenómenos nuevos”.

Hay alerta mundial ante la posibilidad del ‘big one’, un ciberataque contra infraestructuras esenciales

Pablo Bernad, responsable de gestión de riesgos en España de la consultora KPMG, urge la adaptación necesaria a las nuevas amenazas. “El trabajo del empresario es gestionar los negocios adaptándose a los tiempos”, explica. “Y en unos momentos de cambio constante hay que aplicar el principio de resiliencia, pero también revisar con cierta frecuencia los planes de contingencia, porque quedan obsoletos en poco tiempo”.

La metodología que aplica Bernad a la gestión de todos los riesgos en el mundo empresarial tiene muchas similitudes con el modelo de Arteaga. “Lo primero que hay que hacer es conocer muy bien el negocio en todas sus facetas”, dice. “A continuación, hay que definir una matriz de riesgos clasificados y valorar dos ejes: la posibilidad de que ocurran y la gravedad del impacto. Luego es necesario establecer controles para mitigarlos, hacer partícipes a todos los empleados de los planes de gestión de riesgos y, sobre todo, tomar la decisión de invertir para mitigar las amenazas latentes”.

Todos coinciden en que la seguridad total no existe y en que la clave de una gestión de riesgos eficaz está en la evaluación y el análisis previo para determinar los recursos necesarios para minimizar las amenazas. En el caso del terrorismo, los expertos consultados destacan la necesidad de adaptarse a las nuevas formas de actuación de los terroristas.

Prevención antiterrorista

Una alta fuente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) explica que “los riesgos y el panorama estratégico están cambiando, pero lo que más ha cambiado es la forma de actuar de los terroristas. Antes buscaban macroatentados, como las matanzas de Nueva York, Madrid, París o Londres; pero ahora tenemos que lidiar con jóvenes radicalizados insertados en la sociedad que buscan su momento para actuar. Es una nueva amenaza que está proliferando y contra la que es muy difícil luchar, porque no se puede meter otra vez el genio en la botella”.

Expertos del CNI en el análisis antiterrorista destacan que “además de la labor de prevención, cada vez es más importante el trabajo prospectivo y la utilización de los avances tecnológicos”. Internet es la forma de comunicarse de los terroristas potenciales y, según explican estos analistas, “hay realmente influencers en terrorismo, que marcan la tendencia internacional y distribuyen técnicas mortales de actuación. El anonimato y el alcance global son sus ventajas. Por eso, hay que hacer un seguimiento exhaustivo, porque, como es lógico, no se les encuentra en Google. En el Internet profundo hay que rastrear por capas y trabajar en colaboración con otros servicios de inteligencia internacionales”.

Las medidas contra el terrorismo suelen ser poco flexibles: una vez adoptadas, avanzan por sí solas

La prevención del terrorismo es la prioridad máxima de los agentes del CNI, como de los demás servicios de inteligencia de todo el mundo. Un trabajo que cada vez está más coordinado. “La naturaleza de los riesgos nos impide trabajar solos”, explica el citado analista. “Cada vez es más necesaria la cooperación interna y externa”. Tras los atentados de París, Niza, Londres o Barcelona, todos los servicios de inteligencia se pusieron a trabajar juntos para intentar capturar a los terroristas y evitar nuevos ataques.

Félix Arteaga va un poco más allá en el análisis sobre la gestión de riesgos terroristas. “La percepción social es muy importante en estos asuntos”, explica, “y cuando se gestionan estas percepciones, con mucha frecuencia nos encontramos con un debate importante, sobre todo en Europa, entre seguridad y libertad”. No hay que olvidar que las medidas contra el terrorismo suelen ser poco flexibles y, una vez adoptadas y dotadas de medios, avanzan por sí solas.

También hay coordinación global en la gestión del riesgo de proliferación de armas nucleares. Los sucesivos acuerdos entre Estados Unidos y Rusia frenaron esta amenaza en el mundo. Sin embargo, desde los conflictos de Siria e Irak y, sobre todo, la escalada verbal entre Washington y Corea del Norte, el riesgo de confrontación nuclear ha vuelto a estar en el radar de los analistas internacionales. En los principales foros se excluye que Pyongyang se atreva a lanzar una bomba atómica, pero las últimas pruebas con misiles de medio alcance y las amenazas cruzadas entre Donald Trump y Kim Jong-un han vuelto a encender todas las alarmas. Es un caso más de cómo el populismo creciente en el mundo agudiza algunos de los riesgos globales.

Un signo esperanzador es la concesión esta semana del Nobel de la Paz a la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas nucleares, un grupo de 300 organizaciones no gubernamentales de 100 países que persigue el fin de las 15.000 armas nucleares que hay en el mundo.

Migración y xenofobia

Lo mismo sucede con los movimientos migratorios involuntarios. Los conflictos armados de Siria, Irak, Afganistán y algunos países de África han causado una auténtica riada de millones de familias que huyen del horror de la guerra en busca no ya de una vida mejor, sino simplemente de la supervivencia. La respuesta de la mayoría de los países de la Unión Europea (destino principal de los refugiados) ha sido la de tratar esos movimientos como un riesgo que combatir, en lugar de hacer honor a los principios europeístas y acoger a los refugiados, como otros países hicieron con ellos durante las guerras del siglo XX.

El populismo, en este caso racista y xenófobo, ha frenado el espíritu solidario de los principales países de Europa, que han incumplido sistemáticamente no solo los principios fundacionales de la Comunidad Europea, sino las leyes internacionales y las propias normas y compromisos adoptados en Bruselas. El problema de fondo es que se ha afrontado la cuestión como una amenaza vincu­lada al terrorismo islamista. Todo ello sin olvidar los efectos de la crisis económica y social que ha sufrido Europa y que ha actuado de potenciador de algunos de los riesgos globales.

No hay que olvidar tampoco el aumento de la desigualdad en los países desarrollados como potenciador de algunos de esos riesgos globales. El crecimiento del desempleo aumenta la pobreza, y esa sensación de debilidad social acaba reforzando los peores instintos racistas y xenófobos.

El auge de los ciberataques

Es el riesgo global que más tarde ha entrado en los informes de Davos, aunque todos los analistas opinan que ha llegado para quedarse. Las acusaciones de actuación de ha­ckers rusos en las elecciones de Estados Unidos o incluso en la campaña independentista catalana son la mejor prueba de la gravedad de una situación que va a más y que ha llevado a los expertos a preguntarse: ¿es posible un Pearl Harbour cibernético?

Alfonso Bilbao, presidente de la comisión técnica de la Fundación Empresa Seguridad y Sociedad (ESYS), explica que “los ciberataques pueden alcanzar a millones de usuarios por dos causas: porque les afecte directamente a sus dispositivos (ordenadores, teléfonos inteligentes o tabletas) o porque afecte a sus datos alojados en otros servidores, y, lo que es más importante, porque afecte a sus derechos y libertades”.

El ataque multitudinario y global del virus llamado Wannacry y las continuas sospechas de incursiones de los servicios secretos rusos, chinos o norcoreanos han puesto en alerta a las autoridades de todo el mundo ante la posibilidad de que pueda llegar el big oneun ataque contra infraestructuras críticas globales.Bilbao añade que “lo más preocupante por su potencialidad son los ciberataques que pueden afectar a los derechos y libertades de los ciudadanos en general”. Estos ataques se dirigen contra sistemas informatizados que rigen el funcionamiento de prácticamente todos los procesos de nuestra vida: compras, suministros básicos como la electricidad o el agua, las telecomunicaciones, el transporte aéreo y el ferrocarril.

“Estos ataques no son imaginarios”, resalta Alfonso Bilbao, “ya existen e implican el acceso informático a servidores de grandes empresas. Normalmente, estos ciberataques se dirigen desde organizaciones ligadas directamente a Gobiernos y están directamente relacionadas con razones políticas, bélicas o prebélicas”.

La pregunta surge inmediatamente: ¿están las empresas y las instituciones suficientemente coordinadas para luchar contra los ciberataques? Y la respuesta es clara y preocupante: no lo suficiente. Todos los expertos consultados coinciden en afirmar que hay déficit triple de coordinación, comunicación y legislación. La ciberdelincuencia es, pues, una auténtica amenaza global que no solo permanecerá, sino que seguirá creciendo y planteando serios problemas a la seguridad global.

El cambio climático

Con muchos años ya de permanencia en las listas de riesgos globales, los efectos del cambio climático son cada vez más notables y preocupantes. Y, lo que es peor, la falta de respuesta política global hace que la amenaza crezca año a año. El pasado junio, Trump (potenciador de la mayoría de los riesgos globales) dio un giro aislacionista y abandonó la lucha contra el que se considera uno de los desafíos más inquietantes de la humanidad, al romper con el Acuerdo de París, que tanto tiempo había costado conseguir.

Trump forma parte de ese amplio grupo de políticos negacionistas que ponen por delante los intereses económicos sobre la realidad científica. EE UU es el segundo emisor global de gases de efecto invernadero, detrás de China, y su presidente ha llegado a decir: “Acepto que el cambio climático está causando algunos problemas, pero nos hace gastar miles de millones de dólares en desarrollar tecnologías que no necesitamos”. Ya en 2001, otro presidente de EE UU, George W. Bush, abandono el Protocolo de Kioto, retrasando un movimiento que avanza demasiado lento respecto a las amenazas a las que se enfrenta.

El científico Mario Molina, Nobel de Química por sus investigaciones sobre la capa de ozono, fue muy claro hace menos de un mes en declaraciones a EL PAÍS: “El cambio climático no ocasiona los eventos extremos que vivimos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes Harvey e Irma quizá habrían sucedido también sin cambio climático, pero su virulencia habría sido incomparablemente más baja”.

Otro de los grandes expertos, el norteamericano Ed Rubin (galardonado en 2007 junto a Al Gore con el Nobel de la Paz por sus trabajos sobre cambio climático), fue claro en una reciente conferencia en Barcelona: “La temperatura del planeta ha subido casi un grado en el último siglo, los tóxicos que permanecen en la atmósfera lo harán durante varios siglos y su presencia está considerada la más elevada del último millón de años”. Rubin insiste una y otra vez en que son los Gobiernos del mundo coordinados los que tienen un papel fundamental para solucionar este problema. En su opinión, hay cuatro estrategias imprescindibles para gestionar el riesgo que traen las emisiones de gases de efecto invernadero: “Rebajar la demanda energética en los sectores más importantes de la economía, mejorar la eficiencia de la utilización de la energía, reemplazar los combustibles fósiles con un alto contenido de carbono (como el carbón y el petróleo) y, finalmente, capturar y aislar el dióxido de carbono emitido en la utilización de combustibles fósiles para impedir su liberación en la atmósfera”.

El problema, como en la gestión de otras amenazas, es la dotación de recursos. “¿Qué compañía eléctrica querría invertir mucho dinero en tecnología de este tipo si no hay un incentivo o una obligación?”, se pregunta Rubin. Y la respuesta es muy clara: mientras no haya conciencia de la gravedad de la amenaza (como en los ciberataques, el terrorismo, la escalada nuclear o los movimientos migratorios), no habrá una solución global al problema.

JAVIER AYUSO

Más artículos...

Regístrese a través de nuestro servicio gratuito de suscripción por correo electrónico para recibir notificaciones cuando haya nueva información disponible.