EE.UU

Larry Flynt, apodado el rey del porno de EE.UU., publicó este domingo un enorme anuncio en el diario The Washington Post en el que ofrece 10 millones de dólares por cualquier información que sirva para destituir al presidente estadounidense, Donald Trump. 

El anuncio ocupa toda una página, no tiene imágenes y, en unas enormes letras negras, dice: "10 millones de dólares por información que lleve a un juicio político y a la destitución de Donald J. Trump".

Flynt, fundador de la revista Hustler y productor de películas pornográficas desde 1998, consideró que la elección en noviembre de Trump como presidente es "ilegítima" por las "confabulaciones" de su campaña con la inteligencia rusa, un asunto que está siendo investigado por el fiscal especial, Robert Muller. 

En su anuncio, Flynt cita seis razones para destituir a Trump, entre las que destaca "conspirar con un poder extranjero hostil para amañar las elecciones", "contar cientos de mentiras" y ejercer una nueva forma de "nepotismo grosero", nombrando a personas no cualificadas para importantes cargos dentro del Gobierno. 

Flynt también culpa a Trump de "comprometer la política interna y externa del país con los conflictos de interés de su masivo imperio comercial" y de "incitar la violencia racial" con su "excesiva defensa" de los supremacistas blancos en Charlottesville (Virginia), donde en agosto una mujer murió al ser atropellada por un neonazi. 

Por todo ello, Flynt ofrece 10 millones de dólares a cualquiera que pueda ofrecer alguna pista que lleve a la apertura de un juicio político ("impeachment") contra Trump en el Congreso. "El 'impeachment' será un asunto conflictivo y contencioso, pero la alternativa, tres años más de disfunción desestabilizadora, es peor", escribió en su anunció Flynt, quien consideró que es su "deber patriótico" y el "deber" de todos los estadounidenses expulsar a Trump, "antes de que sea demasiado tarde". 

En declaraciones a The Washington Post, Flynt dijo que esperaba obtener información para destituir a Trump "en unos pocos días" y aseguró que, una vez que obtenga las pistas, las dará a conocer de manera inmediata. No es la primera vez que Flynt ofrece una recompensa monetaria por información que le permita acabar con algún personaje político. 

En 2007, publicó otro anuncio de una página en The Washington Post para ofrecer un millón de dólares a cualquiera que hubiera tenido un encuentro sexual con un miembro del Congreso o un miembro del Gobierno y estuviera dispuesto a contarlo. 

Unos años después, en 2012, Flynt publicó otro anuncio en este mismo diario, en el que de nuevo prometía un millón de dólares por información sobre la declaración de impuestos del entonces candidato presidencial republicano de 2012, Mitt Romney, quien se negaba a hacer pública una parte de su historial fiscal. 

Flynt, candidato en 2003 a gobernador de California, apoyó en las elecciones presidenciales de 2016 a la demócrata Hillary Clinton. El conocido como "rey del 
porno" es un personaje polémico, que jamás ha escondido sus ideales liberales, como muestra por ejemplo en su libro "Sex, Lies and Politics: The Naked Truth" ("Sexo, Mentiras y Política: la Verdad al Desnudo"), publicado en 2005 y en el que criticaba con dureza al Gobierno de George W. Bush (2001-2009) por "violar las libertades de EE.UU.". 

Flynt, de 74 años, vive postrado en una silla de ruedas desde que fuera tiroteado en 1978 por un supremacista blanco que estaba en desacuerdo con sus publicaciones pornográficas. 

EFE

Los incendios que están devastando el norte de California provocarán estragos en la renombrada industria vinícola de la zona, que se sentirán mucho después de que se extingan las últimas llamas. Hasta el momento, ya dejan 40 muertos y 200 desaparecidos. 

Además, esta industria da empleo a miles de trabajadores latinoamericanos que podrían quedarse sin su forma de sustento.Por lo menos cuatro viñedos del valle del Napa fueron destruidos o sufrieron daños importantes, y podría ser aún peor en el condado de Sonoma, al oeste.

 

Aunque la mayoría de las uvas de la temporada ya fueron cosechadas, los efectos del humo sobre las que quedan podrían dañarlas y tendrían que ser eliminadas, lo cual reduciría la cosecha de este año. 

Los incendios descontrolados siguen ardiendo después de expandirse de forma inesperada y veloz en la región a partir de la noche del domingo 8 de octubre. 

Hasta este domingo se habían consumido casi 6.000 casas y locales comerciales y 100.000 personas han sido evacuadas, en un área que alberga una próspera industria turística y algunos de los viñedos más valiosos del país. Aunque es pronto para estimar la magnitud de los estragos de la industria, que aportó 58.000 millones de dólares a la economía estatal en 2016, posiblemente los efectos sean duraderos. 

“Probablemente, una superficie importante quede fuera de servicio por un tiempo” en las regiones, dijo Phil Lynch, portavoz de Brown-Forman Corp., dueña de los viñedos Sonoma-Cutrer y vendedora del champán Korbel. “Si solo es daño causado por el humo, es un año. Si lo provoca el fuego, tres o cuatro”. 

Otros vinicultores esperan para ver la extensión de los daños. Hay más de 1.000 bodegas en Napa y Sonoma, según Gladys Horiuchi, portavoz del Instituto del Vino de California. 

Las zonas cosechan las uvas más exclusivas del estado, que produce el 85 por ciento de los vinos estadounidenses. Los incendios son el segundo desastre natural en la zona en tres años. En 2014, el área fue sacudida por un terremoto de magnitud 6, el cual provocó daños valorados en por lo menos 500 millones de dólares, según el Servicio Geológico de EE. UU. 

Además de la destrucción de las bodegas, este nuevo desastre implica una pérdida de ingresos para todas las partes de la industria que atiende a los turistas del vino. Dan Sumner, un economista agrario de la Universidad de California en Davis, dijo que los consumidores que compran vinos de 60 dólares o más podrían ver aumentos de precios debido al volumen reducido de algunas cosechas. 

Estos incendios han sido los más letales en la historia de California, según las autoridades estatales.

El Partido Republicano da cada vez más muestras de que se agota su paciencia con el presidente Donald Trump cuando solo lleva ocho meses en la Casa Blanca. Bob Corker, un destacado senador y máximo responsable del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, advirtió el domingo de que Trump trata la presidencia como un “reality show” y que sus encendidas amenazas a otros países podrían poner a Estados Unidos “en el camino hacia la Tercera Guerra Mundial”.

La insólita reprimenda de Corker, en una entrevista al diario The New York Times, es sintomática. El veterano y respetado senador por Tennessee anunció recientemente que no aspirará a la reelección en 2018, por lo que se siente liberado para hablar sin tapujos. Sus declaraciones revelan la creciente brecha en el partido ante la caótica presidencia del también republicano Trump. Y son significativas porque Corker apoyó al magnate inmobiliario durante la campaña electoral aunque en los últimos meses se han distanciado. El legislador sugiere que muchos conservadores piensan como él. Las divisiones internas entre los republicanos ya propiciaron el fracaso del intento de reforma sanitaria y ahora pueden poner en jaque la reforma fiscal, la única posibilidad que tiene Trump de lograr un éxito legislativo este año.

Senator Bob Corker "begged" me to endorse him for re-election in Tennessee. I said "NO" and he dropped out (said he could not win without...

 

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero, el exshowman televisivo, sin experiencia política, no ha tenido reparos en mantener el carácter volcánico que mostró durante la campaña. Trump ha arremetido ferozmente contra compañeros de su partido, incluido el líder del Senado, ha humillado a miembros de su Gobierno y le ha sido imposible no dilapidar públicamente a cualquiera que le criticara mínimamente.

Esta es la secuencia del enfrentamiento con Corker. A las 9.59 de la mañana del domingo en Washington, Trump publicó un mensaje en Twitter: “El senador Corker me ‘suplicó’ que le apoyara para su reelección en Tennessee. Le dije que ‘no’ y abandonó (dijo que no podía ganar sin mi apoyo). También quería ser secretario de Estado, yo le dije ‘No gracias’. Él también es ampliamente responsable del horrendo acuerdo con Irán”.

It's a shame the White House has become an adult day care center. Someone obviously missed their shift this morning.

 

A las 11.13, Corker respondió en Twitter con una virulencia irónica: “Es una pena que la Casa Blanca se haya convertido en una guardería para adultos. Alguien obviamente faltó a su torno esta mañana”.

Como tantos otros mensajes, es un misterio por qué Trump arremetió contra Corker en Twitter. Se especula con que pudo ver en el programa matutino del domingo de la cadena Fox, su favorita, la repetición de unas declaraciones del senador unos días antes en que afirmaba que el secretario de Estado, Rex Tillerson, era uno de los tres miembros del Gobierno que “separaban a nuestro país del caos”.

Tras su respuesta en Twitter, Corker decidió llamar a un periodista del Times y dar su versión. Aseguró que Trump mentía porque fue él quien prometió apoyarle si se presentaba a la reelección. “Me preocupa. Debería preocupar a cualquiera al que le importe nuestra nación”, dijo sobre el mandatario. “Sé que cada día en la Casa Blanca, se trata de contenerle a él”, agregó. Y sobre sus compañeros republicanos en el Capitolio: “Excepto unas pocas personas, la inmensa mayoría de nuestro ‘caucus’ entiende qué estamos afrontando aquí, la volatilidad y el tremendo trabajo que lleva a la gente alrededor de él [Trump] tratar de mantenerle en el camino del medio”.

JOAN FAUS

Los incendios vuelven a cebarse con California. Tras un verano mucho más tranquilo que el de 2016 —cuando el gobernador Jerry Brown lo denominó como un polvorín— el norte del Estado, especialmente los condados de Napa y Sonoma —corazón de la industria del vino en la región—, está en llamas. El fuego se ha cobrado ya la vida de al menos 10 personas. En lo que va de año, en California ya han muerto 13 personas por incendios, la cifra más alta de civiles fallecidos por esta causa en la última década, según cifras de los bomberos del Estado. Más de 1.500 casas y negocios han quedado totalmente calcinados y 30.000 personas han tenido que ser evacuadas, según datos oficiales del condado de Marín, en el noroeste de California. Los bomberos siguen luchando en estos momentos (madrugada en California) contra el fuego, aprovechando que el viento ha amainado.

Después de que varios focos comenzasen hacia las 22.00 del domingo (hora local), en la noche de este lunes se registraban al menos 10 muertes: 7 en el condado de Sonoma, 2 en Napa y 1 en Mendoncino, según elDepartamento de Silvicultura y Protección de Incendios de California. Más de 100 personas han tenido que recibir asistencia médica, ya sea por quemaduras o inhalación de humo, tanto en Napa y Sonoma, zona vinícola situada al norte de la Bahía de San Francisco. Más de 103.000 personas se encuentran sin gas ni electricidad y 45.000 están sin agua corriente. Las escuelas y colegios cercanos a los incendios han cancelado las clases y dos hospitales del condado de Sonoma se han visto forzados a evacuar, según han informado funcionarios estatales.

El gobernador Brown declaró este domingo el estado de emergencia en Napa, Sonoma y Yuba, y lo amplió más tarde a cuatro condados más para acelerar la ayuda y conseguir que más asistencia se desplazara a la zona. Según las autoridades, el fuego ya ha devorado 30.000 hectáreas. Las llamas se han extendido rápidamente debido a los fuertes vientos de 80 kilómetros por hora y han engullido la región en un espeso humo que se ha desplazado hacia el sur en el área de la Bahía de San Francisco. En la noche del domingo, San Francisco comenzó a oler a cenizas. Este lunes se recomendaba no abrir las ventanas del hogar, evitar sacar a niños y mascotas a pasear, así como pisar la calle si se padece asma. La recomendación afecta a toda la Bahía de San Francisco.

Coches calcinados por el fuego en Santa Rosa, California.
Coches calcinados por el fuego en Santa Rosa, California. JUSTIN SULLIVAN AFP

"Esto es realmente serio, [el fuego] se está moviendo muy rápido. El calor, la falta de humedad y los vientos nos están llevando a una situación muy peligrosa y lo están empeorando. No está bajo control, pero estamos intentándolo de la mejor forma que podemos", declaró en rueda de prensa este domingo el gobernador Brown, quien ya ha pedido oficialmente al presidente Donald Trump que declare el suceso como "gran desastre", lo que permitiría movilizar recursos federales.

Oficialmente hay 15 focos activos. Ken Pimlott, jefe de bomberos, no oculta su desesperación: “Estamos desbordados”. La zona más afectada por los incendios es la ciudad de Santa Rosa (175.000 habitantes) —la ciudad más poblada del condado de Sonoma, situada al norte de San Francisco— donde se han quemado más de 14.000 hectáreas en un foco que empezó en Calistoga y que ya ha atravesado los cañones de la zona oeste. Los planes eran que, si en la noche de este lunes (hora local) no se habían sofocado las llamas, se seguiría evacuando a un total de 175.000 habitantes para no poner sus vidas en riesgo.

Los aficionados al vino y los bodegueros de la zona ya se cuentan entre los más afectados. Se han quemado varios hoteles, como el Fountaingrove Inn y el Hilton de Sonoma, así como el Willi’s, un bar muy conocido de la zona.

Jim Stites observa como se quema parte de su barrio en Fountaingrove, California.
Jim Stites observa como se quema parte de su barrio en Fountaingrove, California. KENT PORTER AP

El peor incendio en la historia reciente de California fue en Cedar, en el condado de San Diego en 2003, que destruyó más de 2.800 hogares. En 2007, otro fuego, también en el condado de San Diego, destruyó 1.600 hogares. Los dos ocurrieron en octubre, mes que suele concentrar los incendios en California debido a los conocidos como 'vientos del diablo', unas ráfagas de aire que, junto a las altas temperaturas y la sequedad de la maleza, permiten la expansión rápida del fuego.

ROSA JIMÉNEZ CANO

Esta decisión es parte de las intenciones expresadas por el presidente de erosionar de a poco la ley de salud del anterior gobierno demócrata luego de dos intentos fallidos de crear una nueva ley en el Congreso que ni los propios republicanos avalaron.

El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva para eliminar regulaciones federales que tiene la actual Ley de Cuidado de Salud Asequible conocida como Obamacare. Estos cambios alentarían el aumento de planes de seguro de salud más baratos que no deberán cumplir con normas de protección y beneficios al consumidor que con Obamacare son obligatorias.

"El presidente Trump firmó una orden ejecutiva para reformar el sistema de salud de EEUU y dar los primeros pasos para expandir opciones y alternativas más allá de Obamacare y aumentar la competencia para reducir los costos de los consumidores", indica el comunicado difundido por la Casa Blanca antes del evento.

El presidente instruye mediante esta orden al secretario de Trabajo que considere la expansión de los "planes de salud asociados" que permitiría que organizaciones profesionales y de otro tipo puedan unirse para comprar seguros de salud más allá de las fronteras de sus estados.

Aunque los cambios no serán inmediatos y Obamacare sigue siendo la ley vigente, expertos en acceso a la salud advierten que los resultados pueden ser devastadores, pues representan un incentivo para que la gente más joven y saludable escoja pólizas con menos cobertura, y dispararía las primas para los más vulnerables (ancianos y enfermos).

Esta maniobra de Trump es el esfuerzo más ambicioso del gobierno hasta ahora en pos de socavar Obamacare. La orden llega luego del fracaso de los republicanos en sus intentos de derogarlo en el Congreso. El presidente planteó meses atrás dejar “colapsar” la ley de salud, pese a que el gobierno federal debería velar por el cumplimiento de toda la normativa legal vigente en el país.

Claves de la orden:

 

  • Planes de corto plazo más baratos

La orden ejecutiva relajará las reglas para los llamados Planes de Salud Asociados que incentivan pólizas de bajo costo que duren mucho menos tiempo. Esto podría implicar la suspensión de los beneficios esenciales que garantiza Obamacare, como cobertura de maternidad y salud mental.

  • Costarán menos dinero porque cubrirán muchos menos servicios

Esto dejaría a algunas pólizas fuera de las normas de protección al consumidor actuales.

 

  • Permitirá la compra de seguros de salud más allá de las fronteras estatales

La Casa Blanca asegura que esto incentivaría la competencia y haría bajar los precios, pues en la actualidad, los consumidores solo pueden comprar pólizas que sean ofrecidas dentro de sus estados. Pero no es así. Antes de Obamacare, era potestad de los estados determinar cuáles beneficios (llamados mandatos de seguro), debían ser incluidos en los planes de seguro médico. Con lo cual, la cantidad de servicios incluidos en las pólizas podrían variar de estado en estado.

  • ¿Cuál será el resultado? Los costos para las personas con condiciones serias se dispararán

Los jóvenes más sanos preferirán por este tipo de pólizas que les cubran verdaderas emergencias, pues tendrán que pagar mucho menos. Lo que podría disparar los montos para los ancianos y enfermos, que son quienes más requieren de los servicios de salud.Muchos observadores que han visto de cerca la actual posición de la presidencia y del Congreso frente a Obamacare indican que desde la propia Casa Blanca de Trump se ha venido produciendo un constante sabotaje de la leyEntre las iniciativas para minar la Ley de Cuidado de Salud Asequible están menos publicidad para promover Obamacare, menos esfuerzos para llegar a más gente en el terreno, la constante incertidumbre en la que mantiene a las aseguradoras sobre la continuación del pago de los subsidios que permiten el funcionamiento del mercado de seguros médicos y menos tiempo para inscribirse.

Apenas la semana pasada el Departamento de Salud emitió una directiva que amplía las posibilidades de empresas y aseguradoras de negar el pago de métodos anticonceptivos dentro de sus pólizas de salud si tiene algún tipo de objeción religiosa o moral.

Desde el Partido Demócrata aseguran que la medida busca "sabotear" los mercados de salud y "está minando derecho de los estadounidenses de tener acceso a servicios de salud a un precio accesible", según dijo en un cominicado el presidente del Comité Nacional Demócrata Tom Pérez.

"Esta medida debilitará las protecciones para personas con condiciones pre-existentes y aumentará las primas para quienes más necesitan de los servicios de salud. En vez de dejar que las personas sufran por la irresponsabilidad de Trump, los republicanos deberían terminar con sus esfuerzos para sabotear nuestro sistema de salud. Los demócratas creemos que la salud es un derecho, no un privilegio", aseguró Pérez.

Durante su campaña electoral el presidente ofreció que dejaría a los ciudadanos comprar seguros de salud “más allá de las fronteras de los estados”, una estrategia que algunos conservadores consideran que fomentaría la competencia. Esta orden ejecutiva va en esa dirección.

En la actualidad, los mercados de seguros están regulados a nivel estatal y los consumidores sólo pueden comprar pólizas que sean ofrecidas dentro de sus territorios.

 UNIVISION

 

 El futuro de los dreamers vuelve a estar en el aire. Tras anunciar en septiembre su disposición a un acuerdo con los demócratas para salvarles de la deportación, el presidente Donald Trump ha decidido ahora forzar el paso y ha exigido a cambio un endurecimiento de la política migratoria que incluye financiar el muro con México, limitar los permisos de residencia, acelerar las expulsiones de menores centroamericanos, contratar a 10.000 agentes y retirar fondos a las ciudades santuario. Un paquete de máximos que ya ha sido rechazado por la oposición y que hacer prever una correosa negociación.
Negociar con Donald Trump es un riesgo. El antiguo tiburón inmobiliario suele llevar la partida al límite. Da igual que sea el pacto nuclear con Irán, la escalada con Corea del Norte o el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. El objetivo final siempre es el mismo: obtener alguna ventaja respecto a la situación inicial. Para ello aprieta el acelerador hasta el fondo y espera que sea el otro quien acabe apartándose.

Los dreamers, esos 800.000 inmigrantes que llegaron siendo menores a Estados Unidos, no son una excepción. A principios de septiembre, tras meses de dudas, Trump decidió liquidar el programa (DACA, Acción Diferida para Llegadas Infantiles en sus siglas en inglés) que les permitía permanecer legalmente en el país. Pero, consciente del impacto que la deportación de estos jóvenes tendría en sus propias filas, concedió una prórroga de seis meses para buscar una salida en el Congreso.

Con el reloj en cuenta atrás, los esfuerzos negociadores se multiplicaron en los primeros días hasta cuajar en un principio de acuerdo con los líderes demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes. El pacto, que excluía el muro con México, hizo pensar en una solución rápida. Pero la presentación este domingo por la noche de los planes migratorios de Trump, ha vuelto a oscurecer el horizonte.

El paquete anunciado no sólo incluye la financiación del muro con México, una de las promesas electorales de mayor carga xenófoba y con un coste calculado en 20.000 millones de dólares, sino que endurece el control de fronteras, la concesión de asilo, las deportaciones y la persecución policial de los sin papeles. “Todos estos cambios han de incluirse como parte de cualquier legislación que trate el estatus de DACA. Sin ellas, la inmigración ilegal y en cadena, que carga severamente a los trabajadores americanos y contribuyentes, continuará sin fin”, advierte el presidente en una carta al Congreso.

La reforma, en caso de aprobarse, supondría el mayor giro migratorio desde 1986 y contribuiría al sueño aislacionista de Trump. Junto a la financiación del muro, la iniciativa lanzada por la Casa Blanca incluye apartados tan espinosos como la devolución exprés de los menores sin papeles y no acompañados. Esta medida, que ya afecta a los procedentes de México y Canadá, no se aplica aún a las decenas de miles de niños y adolescentes de Honduras, Guatemala o El Salvador que, huyendo de la miseria y el azote de las maras, han buscado en los últimos años un futuro mejor en Estados Unidos.

Otro puntal del plan radica en la denegación del permiso de residencia a quienes no sean hijos o cónyuges de inmigrantes integrados. Frente al reagrupamiento familiar, la Casa Blanca pretende ahora favorecer un “sistema de puntos” basado en los méritos que “proteja a los trabajadores y contribuyentes americanos”.

Tampoco es menor el ataque a las denominadas ciudades santuario. Ante la resistencia de las grandes urbes del país, en especial Los Ángeles y Nueva York, a cooperar con las autoridades federales en materia de inmigración, la Casa Blanca quiere romperles el espinazo mediante la coerción económica. Para ello propone retirarles fondos si incumplen sus órdenes, entre ellos facilitar toda la información sobre indocumentados.

El proyecto se redondea con un fuerte aumento de los medios: contratación de 10.000 agentes más del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en sus siglas en inglés), así como 1.000 abogados, 370 jueces y 300 fiscales especializados.

El sesgo antimigratorio de la iniciativa vaticina una negociación compleja. La inmigración es uno de los fuertes de Trump. Un espacio donde confluyen electores de ambos lados, pero que tiene un límite claro en la expulsión de los dreamers. Tanto una mayoría republicana como demócrata la rechazan. Y el presidente, consciente de ello, no quiere frenarla sin sacar el máximo partido.

J. M. AHRENS

 

La Cámara Baja debe aprobar el texto, donde se espera que logre los apoyos suficientes, pero parece improbable que lo consiga en el Senado. 

 La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado este miércoles un proyecto de ley que incluye 10.000 millones de dólares para la construcción del muro en la frontera entre México y Estados Unidos

El Comité de Seguridad Nacional ha dado luz verde a la Ley de Seguridad Fronteriza tras una votación dividida en la que los republicanos han reunido 18 votos a favor frente a los 12 en contra de los demócratas.

El proyecto, propuesto por el presidente del comité, Michael McCaul, incluye también 5.000 millones de dólares para mejorar los puertos de entrada y 5.000 agentes a la Patrulla Fronteriza y Aduanas. Además, autoriza al Gobierno Federal a reembolsar a los estados hasta 35 millones de dólares por el despliegue de la Guardia Nacional para reforzar la seguridad fronteriza.

La Cámara Baja debe aprobar el texto, donde se espera que logre los apoyos suficientes, pero parece improbable que lo consiga en el Senado. Aquí necesitan 60 votos y los republicanos solo tienen 52 escaños.

"Hubo un tiempo en el pasado no muy lejano cuando este comité se preocupaba por los hechos, los datos y los resultados", ha asegurado a EFE el demócrata de más alto rango del comité, Bennie Thompson.

McCaul ha asegurado que es el momento de legislar sobre el tema y ha alabado la política fronteriza de Donald Trump. "Tenemos un socio en la Casa Blanca que ha priorizado este tema, y es hora de que el Congreso haga su trabajo", dijo.

Además, en la Cámara Baja se decidirá si al proyecto se suma el texto para proteger a los beneficiarios del rescindido programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés).

AGENCIAS

 
 
 

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